La administración Milei toma como referencia el convenio salarial de Camioneros para las negociaciones paritarias del año. El Gobierno mantiene su estrategia de aumentos por debajo del 2% pese a la inflación de febrero del 2,9%.
La estrategia del Gobierno nacional para las negociaciones paritarias de 2026 encontró un aliado inesperado en Hugo Moyano, tras el acuerdo alcanzado con el Sindicato de Camioneros que quedó por debajo de los índices inflacionarios actuales. El convenio semestral firmado contrasta con los reclamos iniciales del líder sindical, quien había exigido un incremento del 8% trimestral para compensar la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores del sector.
El Ministerio de Economía, bajo la conducción de Luis Caputo, mantiene su objetivo de limitar los aumentos salariales al 2% mensual, una meta que se torna cada vez más compleja ante el dato de inflación de febrero que alcanzó el 2,9%. Esta tensión entre la pauta oficial y la realidad económica genera expectativas de mayor conflictividad sindical, especialmente cuando otros gremios como UTEDYC ya firmaron acuerdos con incrementos del 9,5% trimestral.
La demora en la reglamentación de la Ley 27.802 de Modernización Laboral impide por el momento la aplicación de convenios por empresa o región, tal como reclama el sector empresarial. La Secretaría de Trabajo confirmó que varios artículos de la reforma requieren desarrollo reglamentario antes de su implementación, lo que mantiene vigente el sistema actual de negociación por actividad y preserva el poder de los sindicatos con personería gremial.
El contexto económico actual, marcado por una caída del consumo del 38,5% y el aumento de locales comerciales vacíos, plantea un escenario desafiante para las próximas negociaciones. Mientras la CGT permanece en una posición expectante y el Frente de Sindicatos Unidos intensifica sus protestas, el Gobierno confía en que el precedente de Camioneros sirva como modelo para moderar las demandas salariales del resto de los sectores durante este ciclo paritario.
El Ministerio de Economía, bajo la conducción de Luis Caputo, mantiene su objetivo de limitar los aumentos salariales al 2% mensual, una meta que se torna cada vez más compleja ante el dato de inflación de febrero que alcanzó el 2,9%. Esta tensión entre la pauta oficial y la realidad económica genera expectativas de mayor conflictividad sindical, especialmente cuando otros gremios como UTEDYC ya firmaron acuerdos con incrementos del 9,5% trimestral.
La demora en la reglamentación de la Ley 27.802 de Modernización Laboral impide por el momento la aplicación de convenios por empresa o región, tal como reclama el sector empresarial. La Secretaría de Trabajo confirmó que varios artículos de la reforma requieren desarrollo reglamentario antes de su implementación, lo que mantiene vigente el sistema actual de negociación por actividad y preserva el poder de los sindicatos con personería gremial.
El contexto económico actual, marcado por una caída del consumo del 38,5% y el aumento de locales comerciales vacíos, plantea un escenario desafiante para las próximas negociaciones. Mientras la CGT permanece en una posición expectante y el Frente de Sindicatos Unidos intensifica sus protestas, el Gobierno confía en que el precedente de Camioneros sirva como modelo para moderar las demandas salariales del resto de los sectores durante este ciclo paritario.
